Buenos Aires, 30 de noviembre de 2005 - 10:13 hs. Última actualización 10:48
Polémica en la Iglesia Vaticano: la opinión de un sacerdote gay El padre Bernard Lynch es un sacerdote católico homosexual que trabaja con gente portadora del virus del SIDA en Londres. Lynch le dijo a la BBC cuál ha sido su experiencia como sacerdote y cuál es su opinión sobre las nuevas directrices del Vaticano.
¿Qué tipo de mensaje estamos enviando a los jóvenes? (AP)
"Por supuesto que lo he pasado mal como homosexual dentro de la Iglesia Católica. Pero las órdenes religiosas más grandes, como la de los dominicos o la de los franciscanos, protegieron por mucho tiempo a sus miembros contra Roma y la mía -las Misiones Africanas- hizo lo mismo por mí.
Fui muy activo en el tema de la homosexualidad y la Iglesia por 30 años. Siempre pensamos que las cosas irían a peor, antes que mejor (y las cosas fueron a peor).
Estas directrices representan un extraordinario paso atrás, porque hacen que la gente se distancia por su homosexualidad. Con esto estás animando a la deshonestidad con el individuo.
Si no te aceptas tal y como Dios te creó, entonces, ¿de qué forma puedes ser honesto con la iglesia a la que sirves? Es por esto que creo que estas medidas lo que causarán es una gran disidencia psicológica que no sólo destruirá al individuo, sino también a la Iglesia.
Inevitablemente hará que mucha gente joven -cuya integridad sexual es importante- decida no enrolarse en los seminarios. Y al mismo tiempo atraerá a mucha gente que no es lo suficientemente madura como para aceptarse.
Por un lado se trata de justicia social. Pero también se trata de servir a la sociedad. Entonces, ¿qué tipo de mensaje estamos enviando, particularmente a los jóvenes? Les estamos diciendo que no todos son amados de la misma forma.
El Papa es visto como la autoridad máxima moral. Su influencia llega hasta a aquellos que no son creyentes, por lo que cuando se hacen este tipo de declaraciones afecta en todos los niveles. Hace que aumenten las intimidaciones en las escuelas o que golpeen al gay en las calles.
Lo peor de todo es que este documento fue elaborado como una respuesta al escándalo de pedofilia en Estados Unidos, cuando no hay ninguna conexión entre las dos cosas.
Es cierto, tu podrás decir que si no nos gusta que lo dejemos. Durante siglos, la iglesia echó a mucha gente: a los judíos, a las mujeres. Pero las personas que pertenecen a una organización tienen el deber moral de desafiar a lo que ellos creen que es injusto.
Pero estos son tiempos difíciles. Hubo un viraje hacia la dialéctica fundamentalista. En una época de incertidumbre, de relativismo, la iglesia intentó subir el puente para decirle al mundo que tiene la verdad.
Pero lo bueno y lo malo no siempre es lo bueno y lo malo. La Iglesia tiene que cambiar, tiene que humanizarse. Y en estos momentos, no veo que eso pase".
BBC Mundo
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