| | Líneas de expresión El botox® estira arrugas sin pasar por una cirugía La inyección de toxina botulínica es la vedette en el momento de elegir un método para combatir las primeras arrugas. La sustancia las disimula porque inhibe las contracciones de los músculos de la cara, estira la piel, retrasando la cirugía plástica por un tiempo. Pero debe ser usada con cautela.
 
El Botox se puede usar hasta dos veces al año. Antes de llegar a los 30, muchas mujeres están adhiriendo al Botox® para disimular las primeras líneas de expresión. El efecto de esta técnica es temporario: dura hasta seis meses. Cómo aplicarlo
La aplicación del Botox® se hace con agujas finas en el área a corregir. "Está indicada para eliminar o atenuar las arrugas alrededor de los ojos, las patas de gallo y las arrugas entre las cejas", explica la dermatóloga Ana Recio. La aplicación del Botox se hace con agujas finas en el área a corregir
Normalmente se realizan tres aplicaciones entre las cejas y tres en la parte externa da cada ojo (en el lugar correspondiente a las patas de gallo). No se necesita anestesia. Recuperación
La recuperación es rápida. Después de la aplicación lo ideal es que no tocarse la cara ni acostarse como mínimo durante cuatro horas. En cambio, mover los músculos corregidos, arrugando la frente, las cejas o los ojos, optimiza los efectos.
La fiesta del Botox
Las mujeres están volviendo de tres a cuatro veces por año a los consultorios dermatológicos para nuevas sesiones, sin embargo, los especialistas recomiendan la reaplicación cada seis meses, como máximo. "Es un tratamiento, que, aún con bajos riesgos, puede traer complicaciones", alerta la dermatóloga. Cuáles son los riesgos
Exagerar en la dosis puede provocar hematomas, pérdida de la expresión, caída de los párpados y debilidad en los músculos. La dermatóloga alerta sobre las altas dosis aplicadas en el cuello. "Pueden causar debilitamiento de los músculos, y, a veces, dificultad temporaria para deglutir." Qué es el Botox®
La toxina botulínica es la sustancia que causa el botulismo (enfermedad que paraliza la musculatura del cuerpo). Utilizada en pequeñas dosis, no desencadena la enfermedad, sino que corrige las modificaciones relacionadas con la contracción muscular en determinados lugares del cuerpo.
Por varias décadas, los oftalmólogos estudiaron la sustancia para tratar espasmos involuntarios de la musculatura de los párpados. Los estudios en el área estética son más recientes: cerca de diez años.
Terra
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