El escenario del conflicto por la suba de las retenciones a los granos impuesta por la presidenta Cristina Fernández dejó las rutas y se trasladó al Parlamento en proyecto de ley. Por eso, organizaciones kirchneristas ocuparon la Plaza del Congreso con seis carpas, anticipándose a una idea que fue iniciativa del campo.
Instaladas de cara al edificio del Poder Legislativo, aparecen las tiendas de la rama femenina de la Federación Tierra y Vivienda, encabezada por Alicia Sánchez, al esposo del polémicio piquetero oficialista Luis D´Elía. Compartiendo el tiempo y mates de por medio, podían verse apostados con sus chalecos identificatorios, a manifestantes de la CTA.
Casada con D´Elía desde 1983, Sánchéz entró al mundo de la política en 2007, cuando fue designada por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación como Coordinadora Nacional de Jardines Maternales Comunitarios.
Por ese puesto, fue denunciada por irregularidades en el manejo de fondos destinados a comprar alimentos para comedores. Alejada de esa denuncia, la mujer del piquetero toma protagonismo nuevamente al frente de una de las carpas K.
Ataviados con colchones, todos ordenados al fondo de la tienda, la carpa organizaba durante el mediodía una "olla popular", al calor de dos garrafas. A la vista de los medios, un grupo de militantes se dedicó a cortar verduras cuchillo en mano, para producir la comida del mediodía.
Vecina a Sánchez , aparece la tienda del Movimiento Evita, más visiblemente "politizado", repartiendo volantes, y dotado de grandes altavoces en los que se llamaba a apoyar la consigna oficial. Allí podían apreciarse grandes y ruidosos generadores de energía que sostenían la parafernalia electrónica.
En tanto, en la llamada Carpa Perón, los discursos y el debate tomaron el centro de la escena, con una nutrida concurrencia.
Mientras que a la tienda deCompromiso K -la primera que se instaló, se la equipó con una mesa de conferencia y más de 100 sillas.Soy Reportero: Macri, ¿carpas no y showroom, sí?
Terra
Anuncios Google